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Red Internacional

Politica. "Libertad” y explotación: el modelo de Milei en Tucumán es con el partido del genocida Bussi

Discursos que no resisten la bajada a la calle. Una mirada desde Tucumán de qué monstruos levantan los libertarios, el peronismo de los gobernadores que son a la vez los amigos del agropower, y la lucha colectiva.

Martes 17 de mayo | Edición del día

Hoy se confirmó después de varias idas y venidas que Javier Milei hará un acto en Tucumán en julio junto con Fuerza Republicana, el partido fundado por el genocida Antonio Bussi, a quien Milei acompañó como asesor cuando fue electo diputado nacional (aunque la Cámara de Diputado rechazó su diploma por participar en crímenes de lesa humanidad).

El actual legislador por Fuerza Republicana, Ricardo Bussi, autodenominado el Milei tucumano, está cercado por distintas causas, entre las que figura “apología a la tortura”, la denuncia de una mujer por abuso sufrido en el despacho en la legislatura provincial y por malversacion de fondos.

Lejos, bien lejos de la tontería de la “libertad para crecer” y de la política cara, en las tierras tucumanas el libertario explora la alianza con el negacionista, apologista de la dictadura, hijo del genocida. La cumbre de la casta política. Fuerza Republicana es el partido de la familia Bussi, es el nepotismo hecho fuerza política. El monstruo del Operativo independencia, responsable de enriquecimiento ilícito, logró que su hijo este desde 1990 ocupando algún cargo político hasta hoy. Ahora, fiel a la tradición familiar, Ricardo se encarga de que su hija Josefina pase a ocupar un sillón.

(Demasiada) libertad de explotar

El proyecto de los liberales y el agronegocio, tiene una expresión profunda en la provincia, el 90% de los que se exporta es limón, azúcar, arándano, es una economía basada en la agroindustria. Ese proyecto con el que dicen que habría crecimiento y desarrollo, es la base de la explicación de las 50 mil familias que dependen de esa rama de la economía y viven en la extrema pobreza.

Javier Milei dice que no le cobren a las empresas impuestos ni le pongan trabas y habrá crecimiento, el citrus no paga nada, ni ingresos brutos, y tiene a sus trabajadores laburando 12 horas diarias en el campo, sin baños, comiendo en el piso, 16 horas en los empaques a destajo. Trabajan como en la edad media. Esa es la “libertad de explotar” que gozan y quieren que gocen todas las patronales Milei. Ese esquema se repite en cada ciudad o provincia del país basada en ese modelo, no casualmente Concordia la ciudad más pobre del país es la base de la producción de la mandarina, Misiones la yerba. Trabajadores temporales, golondrina que sobreviven en la indigencia.

Alperovich, Hamilton, Lucci, Vargas Aignnase, Manzur mismo en la tierra de la producción de las aceitunas, son los nombres de las familias terratenientes y gobernantes. Ahí sí que las frases libertarias terminan demostrando toda su potencia, a favor de un núcleo selectisimo, de la casta.

Los emprendedores del federalismo y la libertad

Según la revista Forbes, la industria del limón es un negocio en crecimiento, que monopolizan tres grandes familias argentinas, los Miguens Bemberg, Otero Monsegur y Blaquier Arrieta y que reporta ingresos por 500 millones de dólares al año.

Veamos la buena voluntad de estas patronales, patriotas de su tierra, apóstoles del cambio con Macri, buenos impulsores (pagadores) de la campaña del Frente de Todos en 2019. Hace unos días un grupo de cosecheros invitó a corresponsales de este diario a un pueblo limonero en la frontera entre Tucumán y Santiago del Estero, San Cristóbal se llama. Una escuela de adobe, donde las hijas e hijos de la clase trabajadora pueden ir hasta sexto grado. Un cartel, la casa de adobe, construida por “Fundación Lucci”. Dicen en las escuelas rurales que uno descubre el trabajo infantil en el limon, en aquellos niños que esconden sus manos, no quieren que se note que tienen las manos cortadas.

Sí, el proyecto liberal, es verdaderamente una montaña de copas que derrocha champagne para abajo. La verdad es que la idea de la burguesía nacional patriótica y defensora del interés nacional, está hecho del material de los sueños. Vamos a poner como ejemplo los Lucci, dueños del grupo Citrusvil, gente que viene siendo partícipe e impulsora, junto con el grupo San Miguel y otros, de las cumbres de “Federalismo y Libertad”, siempre la palabra libertad aparece por ahí, como si fuese algo que les faltase. Otra palabra interesante y repetida, el señor Lucci, se autodenomina un “emprendedor”, que necesita un nuevo marco económico para volverse un “emprendedor con ganas de crecer”.

Estos ricos del limón se han asegurado que el nicho funcione en base a evitar la puesta de un salario mínimo, y marcando rankings en lo que a precarización laboral de los trabajadores y trabajadoras refiere. Esa libertad que piden mantener y ampliar estas patronales, es la que glorifica Milei. Es un falso relato, que busca hacer pasar la enorme libertad de negocios que gozan algunos pocos, como la unidad de oportunidades de todos. Si, ojo que somos todos “emprendedores”.

El fuego que hemos construido

En este campo donde la desigualdad hace surcos en la tierra, el cuento libertario de la pelea contra la casta se revela como lo que es, un cuentito al servicio de los dueños de todo. El fuego de las gomas que se queman cada vez más seguido en las rutas del interior tucumano son un gran grito de lucha por la dignidad obrera.

El acto que harán Fuerza Republicana y Milei estará al servicio de este grupo selecto, detrás del discurso de la anticasta, las familias ricas y genocidas del país, se quedan sonrientes.

Las peleas de sectores de la clase trabajadora, los y las cosecheras, los desocupados que irrumpieron por miles en las calles con la Marcha Federal, esa fuerza colectiva que toma las calles se choca de frente contra este plan bien patronal. Haciendo un recupero de la historia de la clase, también fue la resistencia contra los planes patronales de los Bussi que con la bota del genocio asentaron una derrota a toda una generación de trabajadores y jóvenes.

Esta nueva generación obrera que se empieza a poner de pie, muchos y muchas precarios, no quieren estar condenados a una vida de esclavitud, quieren que sus hijos e hijas tengan otras alternativas, otra vida.

La consigna del reparto de las horas de trabajo 6 horas, 5 días con un salario igual a la canasta familiar es una perspectiva que se choca de frente con la orientación de estos “emprendedores”. Significa poner la vida de esa enorme mayoría trabajadora primero. ¿Va contra la libertad? Contra la libertad de explotar de los capitalistas completamente. Pero de realizarse puede ser la base de una libertad real, que siempre parte del tiempo a disposición que tenemos los seres humanos, para trabajar, descansar y vivir. Un tiempo en el podamos también hacer lo que nos gusta, y que eso no sea solo propiedad de unos pocos.




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