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CÓRDOBA / MOLINOS MINETTI

La lucha de Minetti: un ejemplo de unidad de ocupados y desocupados

La lucha que llevan adelante los trabajadores de Minetti y su comisión de mujeres por la reapertura de la planta, contra el vaciamiento que busca imponer la patronal, va conquistando nuevos aliados.

Sábado 7 de diciembre de 2019 | 16:11

Foto: Facebook Trabajadores-Molino-J-Minetti-en-lucha

A los lazos de solidaridad más históricos que ya vienen forjando con los estudiantes combativos, con sectores antiburocráticos de Luz y Fuerza, del sector metalmecánico, docentes, con partidos de izquierda, se consolida la activa solidaridad de movimientos sociales como el FOL (Frente de Organizaciones en Lucha), arraigado en distintos barrios populares de la ciudad de Córdoba.

Luego de participar del plenario abierto convocado por los trabajadores de Minetti, las y los activistas barriales organizados en el FOL tuvieron una destacada participación en la movilización realizada el pasado miércoles 4 por la reapertura de la planta. Al finalizar la movilización, anunciaron la inclusión en su pliego de reivindicaciones de la exigencia de un subsidio para los trabajadores de Minetti y sus familias, como un aporte para sostener su lucha en estos momentos donde se acercan las fiestas y las necesidades económicas aumentan.

Ver: Trabajadores de Minetti se movilizaron por sus puestos de trabajo

Contra la política que imponen las distintas burocracias –ya sean sindicales o de los movimientos sociales- de división de los distintos sectores mediante la imposición de demandas propias y corporativas. Este ejemplo muestra el camino contrario: el de la unidad de trabajadores y sectores populares, barriales y de desocupados. El germen de una unidad que, de desarrollarse, atentaría contra la división entre “la fábrica” y “el barrio” que sostienen los gobiernos y empresarios que buscan imponer una administración clientelar de la pobreza, por un lado, y limitar los reclamos obreros al terreno sindical, por el otro, para que no se forje la tan temida unidad obrero-popular en torno a demandas y formas de organización democráticas comunes.

De hecho, no es casual que cada vez que una lucha importante tendió a superar el dominio burocrático, surgieron distintas formas de expresión de la unidad obrero-popular. Así fue a lo largo de la combativa historia provincial en las décadas del 60-70, donde al calor de las luchas del movimiento obrero surgieron comités barriales que articulaban la solidaridad de los vecinos con los trabajadores de las fábricas, como sucedió en el caso de Santa Isabel con los trabajadores de las plantas de IKA-Renault y Transax, por poner un ejemplo.

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Estos comités no solo organizaban la defensa de las fábricas ocupadas por los trabajadores frente a los intentos de desalojo policial, sino que garantizaban una expansión social de las demandas iniciales de la lucha obrera: contra la carestía de la vida, la existencia de servicios e infraestructura deficiente, los tarifazos y el avance de la especulación inmobiliaria que presionaban al aumento de impuestos y alquileres en los barrios populares.

La alianza entre el movimiento obrero y los movimientos de desocupados volvió a recrearse en la crisis del 2001, cuando los trabajadores de Zanón pusieron a producir la planta y convocaron a crear la Coordinadora del Alto Valle, una coordinadora de trabajadores ocupados y desocupados integrada por los obreros ceramistas, organizaciones de desocupados como el MTD Aníbal Verón, comisiones internas y agrupaciones antiburocráticas docentes, estatales, de la salud, la construcción, entre otras, con la lucha por trabajo genuino como gran articulador de las demandas de los distintos sectores.

Hoy los trabajadores de Molinos Minetti enfrentan una dura situación, donde luego de luchar por el pago de sueldos adeudados durante meses, fueron despedidos en un intento de la patronal por cerrar la planta. Así, la empresa busca derrotar su organización para reabrir más adelante con menos trabajadores y condiciones laborales más flexibilizadas. El propio ataque empresarial impone como necesidad para preservar los puestos de trabajo la puesta a producir de la planta por los propios trabajadores. Son ellos y sus familias los verdaderos interesados en sostener los puestos de trabajo y permitir el acceso popular al harina que producen.

En una situación donde el hambre golpea a los sectores populares, los trabajadores de Minetti podrían garantizar, eliminando el lucro empresarial, harina a precios baratos para los comedores populares. La unidad del conjunto de los sectores, entre ocupados y desocupados, trabajadores y vecinos de los barrios, de estudiantes, con el movimiento de mujeres, etc. muestra una enorme potencialidad para pelear.

Porque si ganan los trabajadores de Minetti, ganamos todos.






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