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EDITORIAL DE EDITORIALES FRANCIA

Elecciones departamentales: El Coro mediático de los impostores

Esta semana, a parte del accidente del avión de Germanwings, un tema es recurrente en los editoriales franceses : la segunda vuelta de las elecciones departamentales de hoy. Los de Le Monde y de Libération son los más interesantes.

Martín Noda

París

Domingo 29 de marzo de 2015 | 13:11

El análisis luego de la primera vuelta

Le Monde titula su editorial del martes “La [centro] izquierda salva las apariencias, pero no los muebles”. En la primera vuelta la alianza entre el UMP de Sarkozy y la centro-derecha del UDI obtuvo un 30%; la ultraderecha del Front National de Le Pen un 25% y el PS 21%. Este resultado “no puede ocultar las tendencias de fondo”. La primera es “la repartición en tres del espacio político”. Y esto sería grave porque vendría a romper el bipartidismo, la base de la democracia republicana. “La instalación del Front National en posición de pretendiente al poder, va a poner patas para arriba todas las reglas del juego”. Para este diario, que defiende cada vez más abiertamente los intereses del imperialismo francés, la estabilidad institucional es primordial. Y el FN sería imprevisible.

La segunda tendencia “es que, a tres años de la elección de François Hollande, Francia se inclina masivamente a la derecha”. La derrota del oficialismo no se debe a sus políticas de ajuste, al hecho de que, más allá de haber prometido un cambio de rumbo durante la campaña electoral, haya continuado y profundizado las políticas de su predecesor. Ni siquiera al “voto bronca que afecta a todo oficialismo a mitad de un mandato”. El verdadero problema es la división de la “izquierda” (Cabe remarcar que en Francia se denomina “izquierda” a la centro-izquierda, al progresismo, y “extrema izquierda” a la izquierda radical). Le Monde hace referencia no sólo al 6% obtenido por las listas independientes locales, aliados del PS, sino implícitamente al las divisiones internas del PS, con la aparición de los “revoltosos”, un grupo de dirigentes socialistas que critican la política del gobierno de Hollande. También dejan entrever una presión hacia la izquierda radical para que se sume a un frente con el PS para evitar una victoria del Front National.

¿Todos contra el FN?

En el mismo sentido apunta Libération en su editorial del martes “Cuestión de voluntad”. Nos plantea un escenario para las próximas elecciones presidenciales de 2017: Sarkozy 30%, Le Pen 26%, Hollande 24, Mélenchon (de la izquierda reformista) 10 % y 4% para los ecologistas. “La izquierda queda eliminada para la segunda vuelta, mientras que el total de sus votos le hubieran permitido salir primera”. Nuevamente, si en un futuro la ultraderecha pasa al frente, no es por culpa del presidente, sino de la “extrema izquierda” que le saca votos al PS.

Le Monde, el sábado, se plantea “¿Qué hacer?” en “Frente al FN, ¡republicanos, a la reconquista!”. “Hay que movilizarse el domingo y votar por la derecha o por la izquierda, contra el FN. Pero esto ya no alcanza. A partir de ahora hay que considerar que el FN puede, un día, ganar las elecciones presidenciales”. Para evitarlo hay que criticar el programa del FN. “Este es el rol de los medios de comunicación, de los intelectuales, de los expertos, pero esto no alcanza”. Tanto la derecha de Sarkozy como la “izquierda” tienen tareas para el hogar.

“La derecha tiene una responsabilidad particular. Ella debe proponer un proyecto alternativo al del oficialismo”. Es decir si el FN sube en las elecciones es porque la derecha no tiene nada mejor que proponer. Por su parte, el gobierno, “debe prolongar las [contra] reformas, profundizarlas, amplificarlas, para modernizar nuestra economía, hacerla más competitiva”. Esta editorial se parece más a una de la derecha de Le Figaro que a una de un diario supuestamente progresista.

Otra salida a la crisis actual

Estos dos diarios, supuestamente los más a la izquierda en Francia, nos proponen seguir con lo mismo para que el FN no gane. Ante la crisis del gobierno, ante la imposibilidad de este régimen de satisfacer los deseos de los trabajadores y el pueblo pobre, nos proponen fortalecerlo, o al menos ponerle muletas para que siga andando.

Hacer frente único electoral con el gobierno no es una solución. El PS ya demostró, diariamente, que defiende los intereses patronales. Esto lo ve todo el mundo y por eso la popularidad del gobierno es tan baja. Es un gobierno que hay que combatir. Bajo las banderas del “mal menor” en las elecciones, lo único que logramos es de ir de mal en peor.

El bipartidismo que tanto defiende Le Monde, refuerza estas ideas. Entre progres y conservadores los trabajadores han ido perdiendo gran cantidad de conquistas. Si no perdieron más, fue gracias a sus luchas. Si la derecha propone una alternativa al gobierno, hay que combatirla. Si el gobierno sigue profundizando sus ataques, lo mismo hay que hacer.

Y al FN se lo combate en las calles, no en las urnas. Es un partido que se va “modernizando”, haciéndose cada vez más potable para la burguesía. Menos “radical” en los hechos aunque mantenga un discurso poco moderado. Hoy es el gran cuco de muchos diarios, de los partidos del régimen. No porque le tengan realmente miedo. Ninguno va a dudar en apoyarlo llegado el caso. Simplemente que hoy, el combate contra el FN que nos proponen les viene como anillo al dedo para seguir atacando a los trabajadores.






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