Mundo Obrero

CÓRDOBA/REFORMA JUBILATORIA

El caso Pihen y el entreguismo de la CGT

Tras hacerse público que José Pihen, Secretario General de SEP y legislador oficialista, había tramitado su jubilación dos días antes de la reforma jubilatoria del PJ provincial, se disparó el descontento y la bronca de las bases. Pero también una serie de declaraciones y reacciones de sectores de la oposición y mediáticos que nada tienen en común con los intereses del pueblo trabajador.

Paula Schaller

Licenciada en Historia

Miércoles 10 de junio | 22:49

Desde que la semana pasada tomara estado público que el histórico dirigente del SEP y aliado del Gobierno provincial, José Pihen, se jubiló dos días antes de que se tratara la reforma jubilatoria, una indignación recorrió a cientos de miles de trabajadores activos y jubilados. Los grupos de whatsapp estallaban, se compartían memes de denuncia y todo tipo de comentarios llenos de bronca.

No es para menos. Como si no bastara con lo burdo que fue ese tratamiento exprés con un proyecto de ley que fue aprobado a las pocas horas de conocerse, y que el ajuste recaiga sobre los jubilados que son el principal grupo de riesgo en el medio de esta pandemia, sino que encima el secretario general del sindicato de empleados públicos hizo la “avivada” de jubilarse antes de la reforma en condiciones de privilegio (ya que se jubilará como legislador, con un cálculo en base a $ 250.000).

Así cualquiera es oficialista. No se puede ser más miserable. Mientras la precarización laboral recorre a los trabajadores estatales y miles están sufriendo las consecuencias del ajuste, su secretario general forma parte del Gobierno que ataca las jubilaciones y, para colmo, se reserva una jubilación muy alejada de la realidad de cualquier laburante.

Los medios de comunicación le dieron una amplia difusión al caso, aumentando el lógico descontento que siente cualquier trabajador. Pero conviene no confundirse, porque como siempre buscan llevar agua a su molino en la campaña sostenida que vienen haciendo contra las organizaciones sindicales que conservan más conquistas, difundiendo el sentido común de que son privilegiados. El caso de Pihen vino como anillo al dedo para una campaña mediática que pone todo en la misma bolsa, y que lejos de defender las condiciones laborales busca generar aval social para el ajuste.

En la misma tónica tenemos que leer el pedido que hará la UCR en la Legislatura para que Pihen sea desplazado de su banca. ¿Un arranque repentino de respeto a la democracia sindical y la lucha en defensa de los trabajadores? Nada más alejado de la realidad viniendo de quienes siempre gobernaron en defensa de los grandes empresarios, atacaron sistemáticamente a los trabajadores municipales y militarizaron el transporte para derrotar la huelga de los choferes de UTA en 2017, por dar sólo algunos ejemplos.

Apelando al artículo 129 del Reglamento Interno de la Legislatura, la UCR busca desplazarlo reprochándole una conducta que atenta contra el privilegio de la Cámara, señalando que se aprovechó de su cargo de legislador para contar con información privilegiada.

Que Pihen como legislador de extracción sindical siempre utilizó su banca para apoyar a la patronal, es decir el Gobierno, en lugar de a los trabajadores estatales, es innegable. Lo hizo siempre, incluso cuando frente a las medidas muy impopulares como ésta no acompañó con su voto para cuidar un poco las formas, garantizó la paz social para que la misma prospere.

Pero no serán aquellos que una y otra vez atacaron a los trabajadores quienes se arroguen el derecho de definir el destino de Pihen, algo que les corresponde sólo a los propios trabajadores.

Con los dirigentes a la cabeza o con la cabeza de los dirigentes

Párrafo aparte merece el vergonzoso comunicado emitido por la CGT en defensa de Pihen, donde afirman que está siendo víctima de una campaña difamatoria y lo ratifican al frente de la central. La misma CGT que frente a los ataques que sufre el movimiento obrero cordobés viene sosteniendo una pasividad total, con acciones simbólicas que rozan la vergüenza, mientras evitan cualquier confrontación real con el Gobierno, emite una declaración en defensa de lo indefendible. Es claro que la defensa de Pihen es la de una casta sindical que se defiende a sí misma, que está llena de “pequeños Pihen” a la cabeza de cada sindicato y, como indica la sabiduría popular, entre fantasmitas no se acostumbran a pisar las sábanas.

Pero, fundamentalmente, es la defensa cerrada de una estrategia sindical frente al ajuste en curso: la política de la moderación que evita organizar un plan de lucha a la altura y que, por el contrario, apunta todo a la vía judicial en aras de sostener la alianza con el mismo Gobierno ajustador.

En el comunicado de apoyo a Pihen plantean que las denuncias que viene recibiendo son "un recurso de distracción" justo cuando "se produce intempestiva y arbitrariamente la reforma de la ley previsional provincial ajustando haberes jubilatorios y pensiones". Algún distraído pensará que quien afirma eso está organizando medidas contra el ataque que denuncia, pero nada más lejos de una CGT que sólo hizo acciones simbólicas y presentó una acción judicial de inconstitucionalidad de la reforma. Una vía que sólo conduce a la desmovilización y le garantiza al Gobierno la paz social necesaria para seguir ajustando.

La actitud entreguista de la CGT sólo muestra una vez más que los trabajadores deben barrer a estas conducciones de sus organizaciones si no quieren sufrir las peores consecuencias de la crisis. Y ya empieza a haber muestras de que la conducta de las conducciones contrasta con la bronca que crece desde abajo. Los choferes de UTA no esperaron a ninguna convocatoria para tomar las calles, y a la rastra tuvo que ir la conducción. Las y los trabajadores municipales vienen mostrando su voluntad de lucha en acciones masivas, pero la conducción sostiene medidas aisladas y no se discute democráticamente un plan de lucha progresivo que verdaderamente pueda derrotar el brutal ataque que vienen sufriendo. Las y los docentes vienen discutiendo que el gobierno no garantiza las condiciones de higiene y bioseguridad para el retorno a las aulas que se anuncia desde los medios.

Mientras tanto, miles sufren rebajas salariales, se quedaron sin sustento o sufren el desempleo que avanza a medida que la pandemia muestra sus consecuencias sociales y económicas. Es necesaria una perspectiva de coordinación de los distintos sectores para rodear de solidaridad los conflictos en curso y pelear por un verdadero plan de lucha. Esto sólo puede ser de la mano de construir instancias democráticas, desde abajo, independientes de estas conducciones sindicales y donde se agrupen a todos los sectores que quieran discutir y resolver no sólo cómo coordinar las luchas, sino qué programa necesitamos los trabajadores distinto al que tienen los empresarios y gobiernos. Es en esta perspectiva que se convoca la reunión abierta del Movimiento de Agrupaciones Clasistas junto a delegados independientes de Minetti o de la comisión Interna de GUMA y la concejala del PTS-FIT Laura Vilches.






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